El reciente lanzamiento del nuevo sencillo de Rosalía, titulado Berghain, ha levantado revuelo entre la comunidad de fans y la audiencia.
Esto debido a su complejidad intrínseca que se debate entre la cotidianidad y el arte conceptual. Aunque parezca exageración, el lanzamiento de este sencillo ha fomentado el debate sobre qué tipo de arte debemos consumir, el banal al que estamos acostumbrados, o bien una forma más elaborada del arte.
El dilema, para nada menor, se inserta dentro de la propuesta que la artista de origen español ofreció a su público.
Imágenes religiosas católicas, música de cámara y el performance sui generis que caracterizan a Rosalía, son algunos de los temas que propiciaron la discusión en redes sociales.
En la singular producción musical colaboraron, entre otros, la Orquesta Sinfónica de Londres, bajo la dirección de Daniel Bjarnason. Así como la participación de la artista irlandesa, Björk, y el músico estadounidense, Yves Tumor.
Berghain es el nombre homónimo de un club musical localizado en Berlín, Alemania. Este espacio, dedicado al techno, es famoso por sus célebres fiestas que empiezan los viernes, se prolongan por todo el fin de semana sin descanso, y terminan los lunes.
Además, este club es conocido por su estricta política de ingreso que rechaza a buena parte de los asistentes y deja entrar una minoría bajo criterios completamente subjetivos y desconocidos.
El videos, muestra a Rosalía en distintos escenarios y con vestuarios diversos. El común denominador de la obra es el estado de caos y calma que recorre uno y otro escenario. Pareciera una representación fehaciente de un péndulo mental, a veces abatido y otras veces alentador.
Este apenas es el primer sencillo de su próximo álbum LUX, por lo que podemos esperar que los próximos singles sean igual de interesantes.