El ácido hialurónico (AH) no es un ingrediente cosmético: es un biopolímero médico con propiedades fisicoquímicas específicas que determinan su comportamiento en tejido vivo. Su efecto no depende del nombre comercial, sino de su concentración, grado de reticulación, viscosidad, elasticidad y cohesividad.
No todo AH rellena.
No todo AH dura lo mismo.
No todo AH sirve para la misma zona.
1. Concentración
La concentración se expresa en mg/ml y define la cantidad de AH presente por volumen.
Implicaciones clínicas:
– mayor concentración = mayor soporte
– mayor proyección
– mayor duración potencial
– mayor rigidez
Pero también:
– mayor riesgo de sobrecorrección
– mayor riesgo de irregularidades
– mayor presión tisular
Más concentración no es mejor, es más potente.
2. Reticulación (crosslinking)
Define el grado de unión entre moléculas de AH.
A mayor reticulación:
– mayor estabilidad
– menor degradación
– mayor duración
– menor movilidad
A menor reticulación:
– mayor flexibilidad
– integración tisular
– menor duración
– mayor naturalidad dinámica
3. Viscosidad (G’ y comportamiento reológico)
G’ (módulo elástico)
Indica resistencia a la deformación.
– G’ alto → soporte estructural
– G’ bajo → suavidad, integración
Cohesividad
Capacidad del producto para mantenerse unido.
– alta cohesividad → proyección estable
– baja cohesividad → difusión tisular
4. Elasticidad
Capacidad de recuperar forma tras presión.
– esencial en zonas dinámicas
– clave en labios, surcos, ojeras
Clasificación funcional del AH

AH estructural
– alta concentración
– alto G’
– alta cohesividad
– alta reticulación
Zonas: pómulo, mandíbula, mentón, arco cigomático
Función: soporte, estructura, lifting
AH de soporte
– concentración media
– G’ medio
– cohesividad media
Zonas: surcos, malar medial, contorno
Función: volumen funcional
AH blando
– baja concentración
– bajo G’
– baja reticulación
Zonas: labios, ojeras, líneas finas
Función: hidratación, integración, naturalidad
AH skinbooster
– mínima reticulación
– baja viscosidad
– alta integración
Función: calidad dérmica, hidratación profunda
Duración real del ácido hialurónico

Por tipo:
– skinboosters: 3–6 meses
– AH blando: 6–9 meses
– AH soporte: 9–12 meses
– AH estructural: 12–24 meses
Por zona:
– labios: 6–9 meses
– surcos: 6–12 meses
– pómulos: 12–18 meses
– mandíbula: 12–24 meses
– mentón: 12–24 meses
Factores que modifican duración

– metabolismo individual
– inflamación sistémica
– vascularización
– plano de inyección
– movimiento muscular
– técnica
– estilo de vida
– hábitos metabólicos
– edad biológica
Errores frecuentes
– elegir por marca
– usar mismo filler en todas las zonas
– buscar volumen en lugar de estructura
– sobrecorregir
– ignorar reología
– no respetar planos
– no entender dinámica facial



