Tradicionalmente, la cosmética se había posicionado como parte de la industria de la belleza, alejada de la medicina por considerarla superficial. En términos generales, la estética médica incluye todos los tratamientos médicos que ofrecen al paciente mejorar su apariencia física, mediante procedimientos cosméticos.
Disciplina de doble dimensión
Esta rama médica ocupa un lugar privilegiado entre la industria de la belleza y la cirugía plástica. Esto gracias a sus técnicas cosméticas, seguras y eficaces, probadas e implementadas por personal calificado para mejorar la apariencia física de las personas que los escogen.

Debido a que la mayoría de este tipo de tratamientos se realizan en zonas como el rostro o la piel, estos requieren la intervención de médicos, personal de enfermería, entre otros profesionales de la salud para poder ser implementados de manera segura.
Herramientas clínicas que redefinen los tratamientos estéticos
Este tipo de tratamientos se encuentran más allá de un servicio cosmetológico como la depilación o el maquillaje cotidiano. Sin embargo, no requieren tantos cuidados como en el caso de las intervenciones quirúrgicas con fines estéticos como un aumento de senos o glúteos, o bien una liposucción.

Además, estos no deben confundirse con los tratamientos dermatológicos y de cirugía plástica, a pesar de que esta última también forma parte de la medicina estética.
Novedades para un rostro impecable
Algunos productos en el mercado integran de manera armónica la estética médica dentro de sus productos. Tal es el caso de Estee Lauder, que ofrece Double Wear Stay-in-place, una base facial con efecto FPS, que impide que el sol tenga efectos en nuestro rostro.

Como este, hay otros productos como los rubores y correctores, que permiten llevar un tratamiento estético en los cosméticos cotidianos.
Esta es la estética médica contemporánea
Algunos de los tratamientos más comunes que realizan los profesionales dedicados exclusivamente a procedimientos médicos estéticos son:
- Inyección de plasma rico en plaquetas.
- Tratamientos con láser.
- Tratamientos antiarrugas con toxinas botulínicas.
- Rellenos dérmicos o de labios.
- Peelings químicos.
- Transplante de cabello.
- Rejuvenecimiento de la piel.
Garantía de seguridad, ética y resultados
Debido a la creciente popularidad que tiene esta disciplina, es importante asegurarse de que los profesionales a los que acudimos para realizarnos alguno de estos tratamientos se encuentren debidamente certificados para implementarlos.

De esta manera, reducimos el riesgo de complicaciones o efectos secundarios al estar en manos de personal médico de la más alta calidad.