No nos dejarás mentir: nada grita tanto “verano” como pasar unos días en la playa. Sin embargo, esto también significa que estarás más expuesto a los rayos del sol. Por eso, hoy más que nunca debes prestar especial atención al cuidado de tu piel; de hecho, aplicar protector solar y replicarlo cada dos horas, o cada vez que salgas del mar o la alberca, a veces no es suficiente.
El cambio drástico de temperatura, el sol, el cloro, la arena y la sal del mar pueden jugar en tu contra. Así que consentir tu piel antes, durante y después de las vacaciones es fundamental.
Cómo cuidar la piel en la playa
Lo primero que debes tomar en cuenta es que la limpieza, la hidratación y la protección son tres pasos infalibles. Asegúrate de eliminar las impurezas acumuladas durante el día, como el sudor y los restos de arena y sal. Además, aunque estés en un ambiente húmedo, la piel necesita hidratarse constantemente; apuesta por una crema adecuada, por ejemplo, una textura ligera es una gran opción, pues retiene la humedad sin dejar una sensación grasosa. No olvides incluir productos con activos específicos que reparen el daño oxidativo, como la vitamina C y el resveratrol.

Tratamientos para la piel después de la playa
Si te cuidaste durante tus vacaciones y aún así sientes que tu piel necesita un extra, estos tratamientos tienen que estar en tu lista:
Limpieza facial e hidratación profunda: Acude con un dermatólogo o a una clínica especializada para realizarte una limpieza profesional. Así eliminarás impurezas y células muertas por completo. Complementa el proceso con un protocolo de hidratación intensiva para restaurar la barrera cutánea.
Tratamientos antioxidantes: Son de gran ayuda para combatir los daños ocasionados por los radicales libres, previniendo la aparición de líneas finas y manchas, además de mejorar la textura general del rostro. Activos como las vitaminas C y E, junto al ácido ferúlico, juegan un papel clave. Apuesta por mascarillas o tratamientos en cabina que contengan estos ingredientes.

Regeneración capilar: El cabello es una extensión de la piel y merece el mismo cuidado. No olvides usar gorra y protector solar capilar durante tus días de playa. Al volver, incluye en tu rutina mascarillas hidratantes y aceites que nutran las fibras a profundidad para devolverles su luminosidad natural.
El verano se disfruta al máximo, pero los efectos del sol, el mar y el cloro no tienen por qué regresar contigo en tu maleta. Incluye estos cuidados post vacaciones y tu piel y cabello te lo van a agradecer.