Los wearables representan una nueva generación de tecnología enfocada en la salud preventiva, el bienestar personalizado y el cuidado de la piel. Desde anillos intiligentes hasta sensores que monitorean la exposición solar en tiempo real, estos dispositivos están transformando la manera en que entendemos nuestro cuerpo.
Cada vez más personas buscan información constante sobre su salud para tomar decisiones antes de experimentar signos de deterioro o cambios físicos. La industria de la longevidad y la belleza ha encontrado en los wearables una herramienta clave para ofrecer datos personalizados y experiencias más precisas.

1. My Skin Track UV
Uno de los primeros wearables desarrollados específicamente para el cuidado dermatológico fue My Skin Track UV, creado por la marca dermatológica La Roche-Posay. Este pequeño sensor portátil mide la exposición a los rayos UVA y UVB, además de factores ambientales como contaminación, humedad y polen.
Su principal objetivo es ayudar a los usuarios a comprender cuánto daño solar acumulan durante el día, promoviendo hábitos más conscientes de protección solar. La tecnología funciona sin batería y se sincroniza con una aplicación móvil para registrar la información de manera continua.
2. Oura Ring
Los smart rings se han convertido en uno de los wearables más deseados dentro del universo del wellness. Dispositivos como Oura Ring recopilan información sobre sueño, frecuencia cardiaca, temperatura corporal, estrés y recuperación física.
Su diseño discreto y elegante ha impulsado su popularidad entre quienes buscan monitoreo constante sin llevar un reloj inteligente. Sus algoritmos analizan desde calidad de sueño, niveles de estrés, hasta el tiempo recuperación personal. Todo con el fin de ofrecer recomendaciones personalizadas orientadas al bienestar y la longevidad.
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3. Whoop
Whoop se ha posicionado como uno de los wearables favoritos entre atletas de alto rendimiento, ejecutivos y entusiastas de la salud. A diferencia de los relojes inteligentes tradicionales, está diseñado específicamente para medir recuperación, esfuerzo físico, calidad del sueño y niveles de estrés. Incluso llega a recopilar datos sobre el impacto en cada repetición a la hora de entrenar.
El dispositivo recopila datos biométricos las 24 horas y utiliza inteligencia artificial para generar informes personalizados sobre el estado físico del usuario. Su enfoque está menos centrado en la actividad diaria y más en optimizar un estilo de vida saludable a largo plazo.

4. My skin Track pH
Desarrollado por La Roche-Posay en colaboración con investigadores especializados en ciencia de la piel, My Skin Track pH es un wearable diseñado para medir el nivel de pH cutáneo desde casa. El dispositivo utiliza una tecnología de microfluidos capaz de analizar pequeñas cantidades de sudor para proporcionar información sobre el equilibrio de la barrera cutánea.
El pH de la piel desempeña un papel fundamental en funciones como la hidratación, la protección frente a agresores externos y el mantenimiento del microbioma cutáneo. Cuando este equilibrio se altera, pueden aparecer signos de sensibilidad, irritación o sequedad.
A través de una aplicación móvil, el usuario recibe datos personalizados y recomendaciones adaptadas a las necesidades de su piel.

5. L’Oréal Cell BioPrint
En la actualidad también están surgiendo herramientas portátiles que utilizan inteligencia artificial y biomarcadores para analizar el envejecimiento cutáneo. Un ejemplo es L’Oréal Cell BioPrint, presentado en CES 2025, que permite realizar un análisis personalizado de la piel en pocos minutos mediante tecnologías inspiradas en la proteómica.
Este tipo de dispositivos busca identificar la trayectoria de envejecimiento de la piel, predecir la respuesta a ciertos ingredientes cosméticos y ofrecer recomendaciones altamente personalizadas.
La convergencia entre salud, inteligencia artificial y tecnología está dando paso a una nueva era de belleza. En donde lo wearables se perfilan como aliados clave del bienestar, acercandose a una visión más personalizada y preventiva.

